Con profundo dolor y una tristeza inmensa en el alma, hoy se despidió de nosotros el amor más grande y puro que he conocido en esta vida: mi querida mamá, Blanca R. Nieves.
Doy gracias a Dios por permitirme ser su hijo y por haber disfrutado de su amor incondicional y sus cuidados hasta el último día.
Mi corazón ya te extraña, mis ojos no paran de llorarte, pero sé que vivirás eternamente en mis recuerdos y en el de todos los que te quisimos. No tengo duda de que ahora estás en un lugar mejor, y ese es mi mayor consuelo.
Espérame, mamá. Te amo con todo mi ser.
Descansa en paz. 💔🙏